Bo Lundberg es un ilustrador sueco que dibuja las ciudades como lo haría un cartel de viajes de los años sesenta: un monumento, un gran sol, unas cuantas franjas de color y nada más. Vive en Estocolmo, trabaja en un estudio en casa y dibuja desde que tiene memoria. Le preguntamos cómo una lámpara en su ordenador se convirtió en toda una serie de ciudades, por qué ha dejado de perseguir la inspiración y dónde quedan mejor sus láminas en casa. Las respuestas son suyas.
¿Quién es Bo Lundberg?
No hubo un gran momento en el que todo empezara. «Dibujo desde que tengo memoria, y sencillamente nunca lo he dejado». Hoy trabaja como ilustrador freelance desde su estudio en casa, en Estocolmo, dibujando por un lado para clientes y, por otro, sus propias series.
Sus referentes son de lo más variado. «Me obsesioné con Salvador Dalí cuando tenía unos trece años, pero ha habido muchísimas influencias por el camino. Hipgnosis, Joan Miró, Saul Bass, Paul Rand, Hergé, John Prentice y Charley Harper, por nombrar solo algunos». Mira sus carteles con esa lista en mente y verás las formas de Saul Bass, la línea clara de Hergé y esa costumbre de Charley Harper de decir mucho con muy poco.

¿Cómo es su arte?
«Trabajo con formas sencillas y colores intensos. Intento reducir mis imágenes todo lo posible sin que resulten previsibles». Y se apresura a añadir que sencillo no significa rápido: «Lo que puede parecer sencillo suele ser el resultado de muchos bocetos, ajustes y cambios por el camino».
Casi todo ocurre en el ordenador, «aunque a veces escaneo elementos analógicos, como papel rasgado o dibujos a tinta». De ahí viene la calidez: las formas vectoriales limpias de una ilustración moderna, con el aire ligeramente gastado de un cartel de los años sesenta.
Around the World
Stockholm 67Bo Lundberg
London 59Bo Lundberg
Rome 73Bo Lundberg
Amsterdam 69Bo Lundberg
Berlin 68Bo Lundberg
Copenhagen 66Bo Lundberg
Por dónde empezar: elige las ciudades que significan algo para ti: el lugar donde vives o ese del que no paras de hablar. Ver todas las láminas de Bo Lundberg →
La historia detrás de Stockholm 67
Muchas de sus láminas en nuestra tienda forman parte de un proyecto en curso, Around the World, que empezó por casualidad. «La primera imagen que hice de lo que acabaría siendo la serie fue Stockholm 67, aunque entonces no lo sabía».
«Tenía algo de tiempo entre encargos y me encontré con la forma de una lámpara en mi ordenador. Empecé a jugar con ella sin ningún objetivo concreto. Para darme un marco, imaginé que era un diseñador de los años sesenta al que le habían encargado un cartel de viajes».
Después, la idea quedó aparcada durante años. «Eso fue hacia 2015, pero no fue hasta hace unos años cuando me di cuenta de que la idea podía convertirse en toda una serie». En Copenhagen 66 también es una lámpara la que cuenta la historia: una ciudad vista a través de una pieza de diseño en lugar de su horizonte.

¿De dónde viene la inspiración?
No de buscarla, dice. «Me he dado cuenta de que perseguir activamente la inspiración es un poco como intentar atrapar una pompa de jabón. Si tengo tiempo, prefiero esperar a que la inspiración me encuentre a mí y no al revés. Si te mantienes abierto y receptivo, normalmente lo hace».
Parte de ella viene de las personas que compran su obra. «Con mis imágenes de ciudades, a menudo me escribe gente que tiene un vínculo especial con un lugar concreto, o que me pide que haga ciudades que aún no he dibujado porque viven allí o vivieron allí en algún momento».
«Perseguir la inspiración es un poco como intentar atrapar una pompa de jabón».
Un día en el estudio
El día empieza con el perro. «Después de un paseo matutino con el perro y el desayuno, suelo empezar quitándome de encima cosas como la contabilidad, los contratos y otras tareas no creativas. Una vez hecho eso, puedo concentrarme en el problema creativo que tenga que resolver ese día».
Trabaja hasta la hora de comer y unas horas más después. Los días de mucho trabajo, más: «Si tengo mucho lío y los plazos aprietan, sigo toda la tarde y, si hace falta, hasta la noche». También tiene una frase para eso. «A veces digo que ser freelance te da la libertad de matarte a trabajar en el horario que tú elijas. Pero también significa que puedes tomarte unas horas libres en mitad del día si te apetece».

¿Dónde quedan mejor sus láminas?
«Veo mi obra aparecer en cafeterías, oficinas y, por supuesto, en casas». Si tuviera que elegir un único sitio para una sola lámina, sería una habitación con un toque de los años sesenta: «Creo que se sentiría especialmente a gusto en un espacio con elementos mid-century». Un aparador de teca, un sillón clásico o una lámpara de globo: sus colores están hechos para ellos.
Pero no quiere imponer reglas. «Al final, lo más importante es que la gente elija mi obra simplemente porque le gusta». Lo que espera es modesto, o quizá no: «Simplemente me gustaría que la gente sintiera que una habitación se vuelve un lugar un poco más agradable cuando una de mis imágenes cuelga de la pared. Quizá sea una esperanza bastante ambiciosa».

Más allá de las ciudades, dibuja los objetos cotidianos de una vida bien diseñada: la cafetera de filtro, la cafetera moka, el casete y la bicicleta de carreras. Están hechos para la cocina, el recibidor y ese rincón donde está el tocadiscos.
Café, casetes y bicicletas de carreras
Pastel coffeeBo Lundberg
Italian coffeeBo Lundberg
MixtapeBo Lundberg
Playing gamesBo Lundberg
Swedish Racing Bike – DetailBo Lundberg
Italian Racing Bike – DetailBo Lundberg
Nuestro consejo: Pastel coffee e Italian coffee, una junto a otra en la cocina, en marcos de roble de 30×42. Ver la colección →

Para combinar tres o más ciudades, nuestras plantillas para paredes de cuadros te dan las medidas exactas, y nuestros marcos de roble y negros se ajustan exactamente a las láminas.

Algo que quizá no sepas
Le pedimos algo que la gente no sepa de él, y nos dio esto: «Mi superpoder es ser capaz de cruzar una calle entera sin mirar el móvil».
Ahora mismo está dibujando una serie de ilustraciones para una empresa tecnológica y, después, un proyecto para una empresa del sector sanitario. «También tengo un par de proyectos personales a los que me encantaría dedicar tiempo, pero creo que tendrán que esperar un poco más». Esperamos que entre ellos haya unas cuantas ciudades nuevas.
La colección
Todas las láminas de Bo Lundberg, de A4 a 100×140 cm
Impresas para encajar exactamente en nuestros marcos: de roble, negros o de color.
Comprar Bo LundbergSigue a Bo en Instagram como @bolundbergillustration.

